Me alegraré con Dios

“Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en el Dios de mi salvación”. Habacuc 3:17-18

En los tiempos cuando todo parece estar en orden en cada área de nuestra vida, suele ser fácil adorar a Dios y ser agradecidas. Solemos recibir con brazos abiertos las bendiciones que resultan en nuestro contentamiento, nuestra adoración y alabanza fluye con más facilidad. Pero cuando vienen circunstancias que cambian nuestro entorno, cuando no todo va bien con nuestras relaciones familiares, en el trabajo, en la iglesia; cuando hay escasez en nuestro hogar, como el profeta Habacuc tendemos a cuestionar a Dios. Nuestras peticiones pueden incluso transformarse en quejas y nuestra adoración y alabanza suele disminuir. El enfocarnos en el problema trae preocupación, angustia y revela nuestra falta de fe. Cualquier emoción que podamos sentir en esos momentos de dificultad, nuestra fe debe de sobresalir a cada una de ellas; nuestra fe debe sobrepasar todo razonamiento.

Si nos enfocamos en Dios, en las verdades de su palabra, en la realidad de que El todo lo tiene en control, nuestra alegría, adoración y alabanza no cambia, porque nuestra alegría no proviene de nuestras circunstancias. El profeta lo entendió y lo declaró.

Al igual que él, decidamos regocijarnos en Dios. A pesar de lo oscuro y frío de la situación por la que estemos pasando, que nuestra adoración fluya aún en la adversidad, que nuestras manos se eleven al cielo y nuestra alabanza llegue hasta el trono de nuestro Dios, porque ¡Él es digno!

Cuando enfrentemos dificultades, confiemos en el Señor y sigamos avanzando con toda la alegría y gozo que podamos. ¡Alégrate en tu Dios!

 

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Jackie Rosalez
Posted by Jackie Rosalez
Graduada como Recepcionista Médico y como Agente de Seguros, es tercera generación de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, a la cual ha servido toda su vida en la décima segunda iglesia de la ciudad de Tijuana. Ha formado parte del Ministerio de Intercesión y Ministración, Educación y Consejería Familiar. Apasionada por el servicio, actualmente radica en la ciudad de San Diego, CA. junto a su esposo y tres hijos varones.