La mujer cristiana en el hogar (parte 1)

Posted by Nora Granillo

Muchos hogares cristianos hoy en día, no están funcionando como Dios lo diseñó. Hay muchas desavenencias, no tienen una estructura firme. Muchos de ellos parecen más bien pensiones. Las relaciones de pareja son muy inestables, los divorcios están a la orden del día. Y los que más sufren por esta causa son los hijos.

”Pero cuando vemos las estadísticas sobre divorcios, y comparamos la tasa de divorcio entre Cristianos y no-Cristianos, encontramos esta extraña estadística: la tasa de divorcios entre los Cristianos es la misma que la del resto de la población. No importa si la pareja es Cristiana o no.

Según este artículo (inglés), “Mientras que pueda ser alarmante descubrir que los Cristianos tienen más probabilidades de divorcio, ese patrón ha sido así por bastante tiempo”, dijo George Barna, presidente del Grupo de Investigación Barna (Barna Research Group)”. Hay millones de maneras de ver la información, pero no importa de qué ángulo la veas, es fácil ver que los Cristianos se divorcian tanto como los no- Cristianos.”

Por esto hoy más que nunca necesitamos que los hogares cristianos sean fuertes y emocionalmente estables, (la tasa de divorcios entre nosotros debería ser cero). No imitar el modelo del mundo. Tenemos la Palabra que nos dice cómo debe ser el hogar cristiano. El objetivo con este tema es: que podamos darnos cuenta qué hay que corregir, o más bien preguntarnos ¿Cómo está nuestra relación con el Señor, nuestro esposo e hijos?

1.- LA MUJER Y SU RELACIÓN CON SU SEÑOR

Proverbios 31:10-31 describen a la esposa y madre ideal. Toda su vida se centra en un temor reverente a Dios (v.30), compasión por los necesitados (vv.19 y 20) y fidelidad y amor por su familia (v.27). Teniendo este principio como base es necesario establecer lo que la mujer es, o debe ser, acerca de lo que hace. Porque lo que hacemos viene de lo que hay en nuestro interior. De ahí la importancia de tener bien claro lo que somos en Cristo: Mujeres que han sido redimidas para ser libres y completas, mujeres en el sentido más amplio de la palabra. Hemos sido perdonadas y cambiadas por el Espíritu Santo, y seguimos siendo transformadas a la imagen de Nuestro Señor Jesucristo.

Por lo tanto su primera prioridad como mujer cristiana en el hogar es su Señor y su relación con Él. No podemos formar un hogar cristiano si nosotras no estamos en comunión íntima con Él. Jesús nos dijo: “…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente…” (Marcos 12:30 RV60). No importa si tienes familia, si eres soltera, viuda o divorciada la prioridad en tu vida es Dios mismo y tu amor hacia Él debe ser con todo tu ser. Ahora bien ¿Cómo mantener y fomentar esa relación con el Señor? Lo sabemos todas de memoria ¿verdad? Debemos cuidar nuestra devoción a Dios cada día de nuestra vida ¿Cómo?

1. Debemos leer diariamente la Biblia. Una de las cualidades de la mujer de proverbios 31, es que “teme a Jehová”, ese temor viene de su relación con Él y del conocimiento de su Palabra. En el v.26 dice que “Abre su boca con sabiduría”, y ¿Cómo puede tener la “Ley de clemencia en su boca”?, porque la lee, investiga en la Palabra de Dios, la memoriza y la guarda en su corazón. Para ello se necesita tiempo, disciplina y constancia.

2. Debe orar y estar en comunión con Dios cada día. Es de suma importancia tener un tiempo a solas con el Señor, o tu vida espiritual va a decaer y flaquear. No estoy hablando ahora de si oras con tu esposo, hijos o cuando vas a la iglesia, se trata de ti misma, de ti a solas tú con Él. Debemos derramar nuestro corazón ante su presencia, quizá hay cosas o tentaciones que ni siquiera puedes compartir con tu esposo, pero sí ante tú Creador.

Debemos de buscar ese tipo de devoción a Dios y ser consiente de su presencia en nuestra vida.

Vivimos una vida moderna demasiado agitada, con prisas, stress, compromisos de todo tipo etc., a veces no nos alcanzan las 24 horas del día, hay mil cosas por hacer siempre, pero debemos sacar tiempo para lo más importante, para que el motor de tu hogar siga funcionando y para que el día lo empieces poniéndolo delante del Señor y poniendo tu vida y tu corazón en sus manos, aunque para ello tengan que levantarte más temprano, no hay que ser negligentes en nuestra devoción a Dios, no es recomendable programarlo para en la noche, de seguro estarás muy cansada y lo dejarás para mañana y quizá mañana nunca llegue. Hay algunos cristianos que dicen “yo oro cuando lo siento” ¡Qué engaño del diablo! Si así fuera no oraríamos nunca.

Necesitamos ser disciplinadas en nuestras devociones al Señor. Recordemos a Daniel que tenía por costumbre orar tres veces al día, era una buena forma de desarrollar su vida devocional y por ello siempre tenía respuesta de Dios a sus peticiones. Fallamos mucho en esto por culpa del diablo, pero no nos engañemos también es por nuestro propio pecado y negligencia. Debemos buscar con mayor necesidad la presencia de Dios para nuestras vidas.

Tenemos que ser mujeres sabias que edifiquemos nuestras casas (Proverbios 14:1). El ministerio de la mujer debe centrarse en primer lugar en su hogar. Todo el pasaje de Proverbios 31: 10- 31, nos habla del equilibrio en la vida de la mujer. Dios nos ha hecho maravillosas, polifacéticas, prácticas, soñadoras, hábiles etc. Estos versículos forman un poema acróstico. La primera letra de cada versículo corresponde a las letras del alfabeto hebreo. ¡Qué maravilla un poema con las virtudes de la mujer! La mujer virtuosa tiene un abanico de cualidades, pero la más importante de todas, es que teme a Jehová, y ese es el principio de la sabiduría. Es lo que ustedes y yo debemos buscar diariamente ante el Señor, si anhelamos que nuestros hogares sean fuertes y emocionalmente estables.

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Nora Granillo
Posted by Nora Granillo
Esposa, Madre, Teóloga, Consejera y Maestra. 40 años colaborando en el ministerio pastoral a lado de su esposo, Rev. Matías Jiménez Sánchez. 44 años de bautizada, 2ª generación Apostólica. Siempre ha buscado engrandecer la obra de Dios. Se ha desarrollado en diversos puestos de liderazgo a nivel presbiterial, regional distrital. Ha dado clases en diversas escuelas Distritales y en el Colegio de la Asamblea Apostólica. Madre de 3 hijas: Miriam, Judith y Edna. Ha cursado un Diplomado en Consejería, Administración y es Egresada como Licenciada en Teología del CCM en 2002, siendo la primera mujer en titularse en el Distrito de Tijuana. Es apasionada por la lectura bíblica, la oración y el discipulado. Se caracteriza por su entrega a la obra, no importando lo grande o lo pequeño de la tarea, siempre pone diligencia y amor en cumplirla. Actualmente trabaja en la 18ª Iglesia del Distrito de Tijuana y cursa una maestría en Teología en la Global University of Theology.